Over World Crossland
Últimos mensajes:
Últimos temas
» Yáriel. "El ágel rojo"
Lun Nov 28, 2016 5:09 pm por Yáriel

» Ganando Dinero | Guía
Miér Nov 09, 2016 4:17 am por Henry Valanttine

» Acero corriente & extraordinario | Guía
Miér Nov 09, 2016 4:17 am por Henry Valanttine

» Casas Cannon | Guía
Miér Nov 09, 2016 4:16 am por Henry Valanttine

» Siervos & Maestros | Guía
Miér Nov 09, 2016 4:16 am por Henry Valanttine

» Profesiones | Guía
Miér Nov 09, 2016 4:15 am por Henry Valanttine

» Prestigio Noble | Guía
Miér Nov 09, 2016 4:14 am por Henry Valanttine

» Guía; Ejercitos & Abanderados
Miér Nov 09, 2016 4:14 am por Henry Valanttine

» Locaciones, Viejo y Nuevo Mundo | Guía.
Miér Nov 09, 2016 4:13 am por Henry Valanttine

Aquí estás tú:
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Staff OW-CL:
  • ADMIN
  • L. Rayleigh
  • MP
  • ADMIN
  • Rem
  • MP
  • ADMIN
  • Semíramis
  • MP
  • ADMIN
  • Henry
  • MP
  • MOD
  • Elemir
  • MP
  • MOD
  • Mr. Walrus
  • MP
Afiliados:
Afiliaciones Élite
Photobucket
40 por 40
Time Of Heroes
¿Nos votas con un click?
Afiliación hermana
Fairy Tail Chronicles

No todo lo Brillante vale caro | Encargo | Pasado

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

No todo lo Brillante vale caro | Encargo | Pasado

Mensaje por Henry Valanttine el Miér Sep 09, 2015 4:34 pm

Desde pequeño siempre quise visitar Ishtar, mis padres no paraba de contarme historias maravillosas de las imponentes ciudades, de las riquezas y obviamente de la gran capital de oro, para un niño que no alcanzaba ni los cinco años era como un sueño, un paraíso, conforme paso el tiempo ese anhelo de poder pisar la ciudad de oro no hacía más que crecer, algún día estaría enfrene de aquellas brillantes construcciones. Como comerciante era habitual que visitara distintos puertos, pero aun no lograba encontrar una buena oportunidad que me llevara a ese país, pero en los últimos meses habían llegado a mis oídos rumores de que recientemente se habían encontrado un gran depósito de gemas preciosas, todas en el mismo terreno, el dueño de aquel invaluable tesoro estaba en boca de todos, lo nobles y los comerciantes no tardaron en intentar ponerse en contacto con él, el deseo de conseguir tales gemas era innegable y evidentemente, siendo mi profesión la indicada anteriormente, no podía dejar pasar esta oportunidad, es por ello que por primera vez emprendía un viaje a ese país tan legendario, por fin podría ver con mis propios ojos una de sus maravillosas ciudades, espero que no sean más que meros mitos y me lleve un grato recuerdo de este viaje, y de ser posible, algo de buen dinero.

Al comenzar mi viaje me encontraba en Whale Peek, una de las tantas islas que conforman el país insular de Rakkar, desde ahí el camino más rápido era unirme a un viaje comercial que tuviera destino alguna de las ciudades de Ishtar, para mi suerte, unos mercaderes iban a emprender el largo viaje por mar hasta la costa de Tracia, el puerto comercial de aquel país, desde ahí mi viaje seria más corto, pero aun debería atravesar un gran tramo de terreno montañoso. Nos tomo alrededor de 4 semanas llegar al puerto de Tracia, evidentemente ayudados por las favorables corrientes submarinas y los vientos alisios que circunvalan esta zona del continente, al llegar me encontré con una ciudad portuaria llena de vida, más sorprendente que cualquiera de las que podías encontrar en Rakkar, país que basaba casi el cien por ciento de sus ingresos en las actividades navales, la diferencia económica entre ambos países era evidente, Ishtar era conocido como el país más rico de entre todos en Frontier, esto era debido en gran medida a las abundantes actividades mineras que se desarrollan por lo largo y ancho de este país, cuyo suelo parecía no tener fin en lo que respectaba a recursos mineros; oro, plata, gemas y otros tantos materiales de mucha valoración monetaria eran fácilmente encontrados por todos lados, por eso no era sorprendente la noticia que me había traído hasta aquí y mucho menos era factible que fuera solo un rumor, es decir, si alguien decía que encontró algo en el suelo de Ishtar, es verdad, por ello muchos comerciantes están llegando a este país, aunque espero que mi viaje por el mar me haya adelantado a muchos de ellos.

Según los locales la forma más rápida de llegar a Macedonia, lugar donde debía ir, desde ese punto era ir hasta Seleucia en carreta y desde ahí subir a algunos de los transportes que usaban el río como vía rápido entre las montañas, sin embargo, el pasaje en uno de esos barcos era sumamente caro para alguien como yo, es por ello que no me quedaba más que tomarme otro carruaje desde ese punto. Mi travesía hasta la segunda ciudad que visitaría en este tour, me tomo unos 4 días, unos muy incómodos cuatros días, fue casi una tortura, cada minúscula piedra en el camino hacía saltar para todos lados el precario transporte y evidentemente provocaba una reacción dolorosa en mí, pero por fin llegue a mi segunda escala. Al igual que Tracia, Seleucia era una ciudad que se basaba en el comercio naval, debido a que se encontraba a las márgenes de el único rio que permitía tráfico naval del país, sin mencionar que este conectaba a la ciudad con el mismo mar y otros tantos puntos en el mapa de Ishtar, lo que significaba que había gran afluente de gente, mercancías y obviamente, dinero en este lugar, lo que no era ocultado debido a las extravagantes construcciones que abarcaban todo lo ancho de esta ciudad, era como lo había imaginado, grandes, hermosas y poderosas ciudades que hacía palidecer a todas las capitales del resto del mundo, pero que a su vez, palidecían ante la gran ciudad de oro.

Macedonia estaba a dos días de viaje por tierra, no me importo, ya que estaba maravillado con este país o al menos, con sus extraordinarias ciudades, no podía esperar para encontrarme con la ciudad gemela de la capital de este reino. Al llegar, mi ojo no podía entender como unas meras construcciones podrían ser tan hermosas, como la arquitectura de un lugar podía llegar a ser tan fascinante, la gemela de la capital era todo lo que esperaba y más, le faltaba ser de oro para que mis sueños fuera realidad. A pesar de todo lo prospera que fuera, mientras estuve investigando y haciendo tratos con aquel sujeto tan afortunado que logro que tantos comerciantes se aventuraran hasta aquí, me entere que la ciudad ya no era lo que una vez fue, opacada por la capital poco a poco fue perdiendo su importancia para las casa de Ishtar, hasta que ahora sobrevive a base de trabajo duro y no es más que una mera cascara que es usada como una base militar, una de las más grandes para ser sinceros, esto me dejo atónito, enterarme que una imponente ciudad no fuera más que esto, era increíble, que tan poderosa era la capital, incluso pude enterarme que era igual con todas las demás ciudades donde había estado, su belleza solo es un recuerdo de cuando fueron grandes y prosperas urbes, ahora opacadas por la gran capital, pero sin dejar de brillar aunque fuera un poco.

Gracias a todos mis esfuerzos, con los que logre llegar tan pronto hasta este lugar, pude cerrar un trato con este sujeto, había valido la pena tantas penurias, él me pidió que llevara un cargamento de joyas hasta Seleucia, donde se pondría en contacto con migo un mercader enviado por un importante noble de ve tu a saber donde, no preste atención, que había decidido comprarle esta enorme cantidad de gemas en bruto a mi cliente, sin embargo había un truco, aquel noble no se haría presente, si no que un importante comerciante, como había mencionado, vendría a cerrar el trato, esto significaba que el objetivo era que el precio fuera lo más bajo posible, mi cliente lo sabía y por ello me confió este trabajo, como una prueba para ver si más adelante podría contar con migo como su comerciante de joyas, esta era una gran oportunidad, así que no dude y avance hasta el punto de encuentro, otros dos días de viaje hasta llegar a la ciudad Seleucia. Durante cuatro días tuve que esperar en una posada local al contacto, al parecer él también había tomado un largo viaje para encontrarse con migo, no me importo esperarle, ya que pude admirar más de la ciudad donde me encontraba, sin mencionar, que pude relacionarme con las bellas mujeres del lugar. En la espera analicé todo lo que pude mi plan de acción, sabía exactamente lo que estaba vendiendo y cuanto debía pedir por esto, mi cliente fue especifico en la cantidad de dinero mínima que podía aceptar, es por ello que debería comenzar las negociaciones con una cifra bastante alejada y por encima de esta, para que mi contrincante piense que está tomando la iniciativa cuando logre que baje números. El día llego, ambos por fin estuvimos cara a cara, era hora de negociar y ver quien ganaba la apuesta, mi oferta inicial fue de cuatro millones, la cual, como tenía planeado, estaba muy por encima del valor real del cargamento, para ser más exactos, lo que estaba en mi poder no superaba el millón y medio de sunnies, suma la cual era el mínimo que tenía pensado aceptar, aunque quien me contrato me dijo que si vendía el cargamento por un millón podría considerar el trato como satisfactorio, pero mi objetivo era otro, yo quería ser reconocido y así ganarme el favor no solo de mi contratante si no de otros posibles clientes.

Como era de esperarse, el sujeto se dio cuenta inmediatamente que estaba exagerando el valor de la mercancía, por esto pidió que diera un precio más cercano a la realidad para poder negociar, todo iba como yo había planeado, era momento de endulzar un poco el postre. Bien, pues qué tal si te digo que estoy dispuesto a bajar hasta tres millones? mi rosto al hacer tal oferta se puso un poco serio, como si en verdad estuviera perdiendo en esta negociación, ese cambio de semblante no paso inadvertido para mi acompañante, que no pudo evitar soltar una pequeña sonrisa, la cual en un intento nulo de ocultarla fue tapada por el vaso de vino que se llevo a sus labios. Como ratoncito atraído hacia el queso de una trampa, no demoro en mencionar que era una buena oferta, pero que no podía pagar tanto dinero y que una oferta que si estaba dispuesto a pagar era de un millón y medio, el valor que yo había puesto como mínimo antes de embarcarme en esta negociación. Había caído, mi trampa fue efectiva, ahora debía estirarlo un poco más, ya que al menos, había conseguido mi objetivo, en este momento debía ver si podía sacarle un poco más de dinero, ahora que él sentía que llevaba la iniciativa. Lo siento, pero es muy poco… Suspiro dos millones y medio, y créame que estoy bajando el precio demasiado, aunque este es un monto con él que me sentiría muy cómodo. Mi semblante era de descontento, trataba de hacerle pensar que me tenia donde quería, cuando era todo lo contrario, él reviso sus número, pareciera que había encontrado un precio adecuado para su jefe, por lo que no tardo en decirme que la oferta era más que adecuada y que aceptaba, no tardamos en sellar el trato y él partió con el cargamento, mercancía por la cual había pagado más de lo que en verdad valía, pero así era los negocios, ahora debía informarle a mi cliente, seguramente este contento.
avatar
Henry Valanttine
Noble
Noble


Hoja de personaje
Nivel:
30/250  (30/250)
Experience Pocket: 0.

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.